CARTAS O EPÍSTOLAS
En el Nuevo Testamento, el Libro de los Hechos es la primera Epístola después de los cuatro evangelios. Dicha carta es la segunda que escribe el evangelista Lucas, siendo la continuación de la primera que es su evangelio: “evangelio según San Lucas”. En él expone, por un lado, como los evangelios describieron el cumplimiento de las antiguas predicciones; y por otro lado, como fue presentada la Doctrina de Dios Padre expuesta por Su Hijo el Señor Jesucristo. Dicha Doctrina, que en un principio no fue comprendida plenamente por los Apóstoles, comienza a develarse, según esta primera Epístola, por medio del Espíritu Santo cuando da comienzo a la Iglesia del Señor, primeramente inspirando a los Apóstoles quienes después, fueron los encargados de transmitirla por medio de palabras y cartas a los discípulos y creyentes, instruyéndoles cómo han de ser edificados sobre la persona del Hijo, Roca inconmovible de los siglos; como perseverar en la fe, y como predicar el verdadero evangelio a toda criatura.
ÍNDICE NUEVO TESTAMENTO
1 Corintios 13. 12 |
Ahora y entonces |
Gálatas 2. 20 |
Cristo y yo |
2 Corintios 5. 10 |
El juicio final |
Hechos 10. 42,43 |
El mediador, juez y salvador |
Hebreos 8. 10 |
El portentoso Pacto |
Hebreos 10. 19,20 |
El Velo rasgado |
2 Timoteo 1. 12 |
Garantizada seguridad en Cristo |
1 Corintios 1. 26-29 |
La extraña selección de Dios |
Hebreos 12. 23 |
La Iglesia de los Primogénitos |
Hebreos 13. 20,21 |
La Sangre del Pacto |
Romanos 10. 16 |
La desobediencia al evangelio |
Apocalipsis 20. 11 |
Un contraste sobrecogedor |
Hebreos 6. 9 |
Cosas que acompañan a la salvación |
Romanos 10. 4 |
Cristo: el fin de la Ley |
1 Juan 3. 23 |
El fundamento de la fe |
Colosenses 2. 15 |
Cristo triunfante |
Hebreos 7. 4 |
El hombre Cristo Jesús |
Hebreos 13. 8 |
Jesucristo es inmutable |
Apocalipsis 5. 9,10 |
Jesús, el deleite del cielo |
1 Juan 4. 19 |
La lógica del amor |
1 Juan 3. 16 |
La muerte de Cristo por Su Pueblo |
Efesios 2. 4,5 |
La resurrección con Cristo |
Apocalipsis 19. 7,8 |
Las Bodas del Cordero |
Romanos 4. 24,25 |
Los dos pilares de la salvación |
Efesios 1. 7 |
El tesoro de la gracia |
Filemón 15 |
La historia de un esclavo fugitivo |
Efesios 3. 8 |
Las inescrutables riquezas de Cristo |
Romanos 8. 37 |
Más que vencedores |
Efesios 5. 30 |
Miembros de Cristo |
Hebreos 13. 5 |
¡Nunca! ¡nunca! ¡nunca! |
Romanos 8. 30 |
Predestinación y llamamiento |
Hebreos 1. 2,3 |
Profundidades y alturas |
1 Pedro 2. 5 |
El sacerdocio de los creyentes |
Gálatas 3. 20 |
Un mediador |
Romanos 8. 29 |
Una gloriosa predestinación |
Hebreos 9. 22 |
Una Ley inalterable |
1 Tesalonicenses 5. 6 |
¡Despierten! ¡Despierten! |
3 Juan 4 |
El gozo del progenitor y el pastor |
2 Corintios 2. 15,16 |
Los dos efectos del evangelio |
Hebreos 11. 6 |
La fe |
Romanos 3. 24 |
La justificación es por gracia |
Hebreos 12. 24 |
La sangre de Abel y la sangre de Jesús |
Romanos 5. 6 |
La vieja, vieja historia |
Romanos 6. 14,15 |
Las doctrinas de la gracia no conducen a pecar |
Hebreos 3. 14 |
Un acicate para la firmeza |
Filipenses 4. 19 |
Un deseo de Año Nuevo |
Apocalipsis 1. 7 |
Viene con las nubes |
Filipenses 2. 12 |
Vuestra salvación |
Romanos 10. 9 |
Boca y corazón |
1 Corintios 1. 23,24 |
Cristo crucificado |
Apocalipsis 3. 14 |
El Amén |
Romanos 6. 3,4 |
El bautismo una sepultura |
1 Corintios 2. 2 |
El hombre de un solo tema |
Romanos 15. 13 |
El poder del Espíritu Santo |
Hebreos 2. 15 |
El temor de la muerte |
1 Pedro 1. 23-25 |
La obra de marchitamiento del Espíritu |
Hebreos 6. 4-6 |
La perseverancia final |
Gálatas 3. 19 |
Los usos de La Ley |
1 Pedro 5. 10 |
Una bendición de Año Nuevo |
Efesios 2. 1 |
Vida entre los muertos |
Hechos 11. 18 |
Arrepentimiento para vida |
Romanos 5. 6 |
El evangelio que no muere para un año que muere |
Hebreos 4. 16 |
"El Trono de la Gracia" |
2 Timoteo 2. 15 |
El uso preciso de la Palabra de Verdad |
Romanos 8. 7 |
La mente puesta en la carne es enemiga de Dios |
1 Juan 3. 22-24 |
Las condiciones del poder en la oración |
2 Corintios 4. 3 |
Por qué el evangelio está encubierto |
1 Corintios 9. 16 |
Predicar el evangelio |
Romanos 5. 6; 5. 18 |
¿Quiénes necesitan el evangelio? |
Gálatas 2. 21 |
Salvación por obras, una doctrina criminal |
1 Timoteo 1. 15 |
Todo el evangelio en un solo versículo |
1 Timoteo 1. 15-17 |
Un gran evangelio para grandes pecadores |
Romanos 10. 10 |
Creyendo con el corazón |
Romanos 10. 10 |
Confesión con la boca |
1 Corintios 11. 24 |
El doble no-me-olviden |
Apocalipsis 20.11 |
El Gran Trono blanco |
2 Corintios 4. 3,4 |
El verdadero evangelio no es un evangelio encubierto |
2 Corintios 5. 17 |
¿Es necesaria la conversión? |
Romanos 5. 20 |
Gracia abundante sobre abundante pecado |
Hebreos 4. 12 |
La Palabra una espada |
Hechos 24. 15 |
La resurrección de los muertos |
Hebreos 9. 27,28 |
Los dos advenimientos de Cristo |
Hebreos 7. 25 |
Salvación perpetua |
Colosenses 3. 1,2 |
Siguiendo al Cristo resucitado |
2 Corintios 5. 20-21 |
El corazón del evangelio |
Romanos 8. 34 |
Jesús el sustituto de su pueblo |
Romanos 7. 23 |
La naturaleza dual y el duelo interior |
Efesios 2. 1 |
Resurrección espiritual |
Romanos 7. 22,23 |
¿Por qué soy así? |
1 Corintios 15. 12-19 |
Si no hay resurrección |
Romanos 4. 19-21 |
Una fe inconmovible |
Hechos 8. 30-33 |
¿Entiendes lo que lees? |
Romanos 11. 36 |
Laus Deo |
1 Corintios 15. 19 |
"Ay de nosostros" |
Gálatas 1. 11 |
Nuestro manifiesto |
Colosenses 1. 19 |
Toda plenitud en Cristo |
1 Timoteo 1. 13 |
Yo era |
Hechos 20. 19 |
Humildad |
Romanos 10. 14,15 |
Toda la maquinaria de la salvación |
Romanos 7. 24,25 |
El guerrero desfalleciente |
2 Corintios 5. 17 |
Cristo: el que hace nueva todas las cosas |
Efesios 4. 30 |
No contristéis al Espíritu Santo |
2 Timoteo 4. 6 |
Una última advertencia |
Tito 2. 14 |
Buenas obras |
1 Juan 5. 13 |
La bendición de la plena certidumbre |
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